Durante años, la ironía fue el idioma dominante en internet. Todo se filtraba a través del sarcasmo, el meme o el chiste. Opinar en serio parecía intenso, exagerado o incluso ridículo. Reírse de todo funcionaba como escudo: evitaba el conflicto, suavizaba posturas y hacía que cualquier tema fuera más fácil de digerir. Hoy, ese código […]