Durante décadas, la pesca ha operado bajo una lógica reactiva: capturar más, regular después y corregir cuando el daño ya es visible. El resultado es conocido: sobreexplotación, disminución de especies y ecosistemas marinos en tensión constante. Hoy, la inteligencia artificial está empezando a cambiar ese modelo. No desde el discurso, sino desde los datos. Del […]