Durante décadas los estacionamientos fueron espacios gigantes de concreto con una función simple: guardar autos. Superficies calientes, poco amigables para peatones y prácticamente desaprovechadas durante gran parte del día. Hoy, algunas ciudades y empresas empiezan a verlos de otra manera. La pregunta ya no es cuántos coches caben, sino qué más pueden hacer esos espacios. […]