Durante años, la lógica fue simple: cuando algo dejaba de funcionar, se reemplazaba. Celulares, audífonos, electrodomésticos y hasta ropa parecían diseñados para durar poco y ser sustituidos rápidamente. Comprar era más fácil —y muchas veces más barato— que reparar. Pero algo empezó a cambiar. Cada vez más personas cuestionan una dinámica que durante décadas se […]