Hubo una época en la que aburrirse era parte de cualquier tarde. Esperar el autobús, hacer fila o pasar unos minutos sin hacer nada era completamente normal. Hoy, esos pequeños espacios casi han desaparecido. Basta con sacar el teléfono para llenar cualquier momento de silencio. El problema es que nuestro cerebro se ha acostumbrado a […]