Entre el Miedo y el Cambio: Navegando la Incertidumbre de Ser Joven Hoy

La adultez ya no empieza a los 18 ni llega con una lista de pasos claros. En 2026, ser joven significa coexistir con la ambigüedad, tomar decisiones sin garantías y avanzar con más preguntas que certezas. Ya no se trata de “llegar a ser alguien”, sino de no colapsar en el camino mientras el planeta arde, la economía tambalea y los algoritmos deciden qué ver, pensar o sentir.

La Generación Z vive en un estado de presión constante: se espera que se forme, trabaje, emprenda, milite, se cuide, consuma con conciencia y, además, se mantenga emocionalmente estable. ¿Cómo lograrlo cuando el futuro parece más una ruleta que un camino?

La ansiedad por un “porvenir borroso” no es casualidad. Cambios climáticos irreversibles, carreras poco rentables, inflación, burnout precoz, relaciones líquidas, salud mental precarizada… La lista abruma. Pero también revela algo más profundo: los jóvenes no están perdidos, están adaptándose a un mundo que cambia más rápido de lo que permite procesar.

Frente a esto, muchos han optado por nuevas estrategias de supervivencia emocional: priorizar el presente, redefinir el éxito, decir no a los trabajos sin sentido, abrazar el autocuidado, cuestionar narrativas heredadas. Se trata de resistir no desde el heroísmo, sino desde la sensatez. Porque sobrevivir con dignidad también es una forma de revolución.

Esta generación, a pesar del miedo, no está paralizada. Solo aprendió que avanzar no siempre es sinónimo de escalar. A veces es saber cuándo parar, cuándo dudar, cuándo reinventarse. Y esa, aunque no suene épica, también es una forma válida —y valiente— de crecer.

Revista Digital

Centennials Edición Enero 2026
Edición enero 2026
EFFY l Half Page
Publicidad
MAYAN MONKEY LITTLE BANNER
Publicidad
GMA I Take Over
Publicidad